CECILE MEYNIER

En una serie de dulces caprichosos, un artista centrado en las formas juega con conceptos como la aparición y la desaparición, la estética y la elegancia, la brutalidad y la fragilidad, creando variaciones sorprendentes y creativas en torno a un tema culinario dulce.

«El yeso marmolado, con sus generosas ondulaciones, rompe la geometría perfecta del Harcourt, situando el motivo donde menos te lo esperas».

Cécile Meynier nació en 1978 en Besançon (Francia) y se graduó en el Instituto Superior de Bellas Artes de Besançon en 2001. Su obra cuenta con el apoyo de instituciones francesas, así como de espacios alternativos, donde ha realizado residencias tanto en Francia como en el extranjero. 

En 2009, cofundó un espacio expositivo llamado Toshiba House en Besançon, que acoge al menos ocho exposiciones al año.
 
Hoy en día, las esculturas de Meynier pueden considerarse bastante centradas en la forma, aunque también abordan cuestiones relacionadas con la pintura. Su interés principal se centra en la cuestión fundamental del estatus de la obra y en su deseo de desafiar constantemente las tradiciones de la historia del arte. En sus piezas, oscila entre el minimalismo y el barroco, lo ordinario y lo extraordinario. 

Entre ambos se encuentra el gesto característico de Cécile Meynier: ese espacio, ese ligero paso lateral que lleva a la artista del mundo real al mundo imaginario del arte.