LAS BEBIDAS

Encantador y provocativo, misterioso y diferente, el bar es el complemento del contiguo Grand Salon. El aspecto de la entrada es el del los grandes bares estadounidenses de épocas pasadas, de los salones de baile glamurosos de los particulares hoteles franceses y de los establos reales de Versalles, con una distinguida bóveda de cañón y paredes de madera natural que definen mucho el espacio.

SORBOS Y SABORES

El bar, donde la suntuosidad sombría se encuentra con la estética áspera y vivaz de estilo neoyorquino. Los huéspedes de todo el mundo beben sorbos y brindan entre las paredes coloreadas de terciopelo carmesí y merlot, en los asientos de cuero, a los pies de un piso en forma de damero, bajo candelabros brillantes y rojos Baccarat, y en un salón lleno de artes plásticas.

Calmado o encendido por las conversaciones, este bar de 60 pies (18 m) alberga una colección de Baccarat de vinos célebres y cócteles caseros. Todas las degustaciones se sirven en impresionantes piezas de cristal Baccarat, haciendo que cada noche sea una celebración alegre e ingeniosa.

Los huéspedes también están invitados a disfrutar de una gama completa de servicios, entre los que se incluyen café, té y comida, cortesía de nuestro equipo culinario experto.

Con un ambiente vistosamente artístico y acompañado de la verdadera energía de Manhattan, el bar tiene un potencial infinito para eventos sociales privados. Diseñe una noche solo para invitados con la ayuda del hotel: póngase en contacto con su anfitrión para comenzar.

LA TERRAZA

Junto al bar se encuentra un espacio atractivo al aire libre: la terraza, con una pared de acabado enrejado y una chimenea para iluminar el centro. Salpicado de poda ornamental a cuadros, este lugar exterior es un sitio con vistas privilegiadas para ver la ciudad. El escenario perfecto para el capuchino de la mañana, los cócteles al aire libre o para un beso robado a medianoche.